jueves, 2 de abril de 2009

Daniela Aita: "Desde que estoy en el programa tengo menos levante"


En la tira interpreta a Caridad y dice que siempre soñó con ser parte de algún elenco de Cris Morena. Y que para eso se preparó: estudió teatro con Alicia Bruzzo y locución en el Isec, porque le gustaba ver a Mirtha Legrand cuando promocionaba el ungüento antiinflamatorio.

A los 21 años, Daniela Aíta logró materializar su sueño de niña: trabajar en una novela de Cris Morena. En la exitosa Casi ángeles, esta chica oriunda de Morón interpreta a Caridad, una campesina que se enamora del ricachón Nacho (Agustín Sierra). Divertida, Daky -tal como la llaman sus conocidos, asegura que todavía no termina de caer cuando la reconocen por la calle y que ésta es la primera nota que le hacen en su vida. “Tenía 3 años y ya le decía a mi mamá que quería ser actriz. Moría por trabajar en Chiquititas, pero mi mamá me dijo: ‘Está bien, te dejo. Pero si querés ser actriz primero te tenés que preparar’. A los 14, empecé a estudiar teatro en la Universidad de Morón, hice obras infantiles en el auditorio de la uni y estaba bárbaro, sobre todo porque iba con mi mejor amiga, Juli. Después estudié con Alicia Bruzzo, a quien conocí vacacionando en Mar del Sur. Mi mamá me dijo: ‘Esa mujer es una actriz importante’. Averigüé quién era, me interesó y me anoté en su escuela. La tuve como maestra y, justo cuando dejé, ella falleció. Paralelamente, había empezado la carrera de locución en el Isec porque me gustaba poder hablar bien y modular la voz. ¡Me encantan las publicidades!
-¿Es cierto que te hiciste experta haciendo la de pomada antihemorroidal Manzán?

-Ja, ja. Sí, señor. Bueno, por esa publicidad fue que decidí mi carrera. Como la actuación es una profesión inestable, sabía que tenía que tener un plan B. Miraba a Mirtha Legrand publicitando esa pomada y me mataba de risa imitándola. Cuando un profesor me preguntó por qué quería estudiar locución, le respondí: “Porque quiero hacer la publi de Manzán”, ja. Te digo más: el video de egresados del cole lo cerré yo haciéndole promoción a la pomada.
-¿Sos consciente de que con Casi ángeles estás debutando en Primera?

-Sí, ¡todavía no lo puedo creer! Antes de Casi ángeles no había hecho nada de ficción, pero sí publicidades. Todos los días valoro esta posibilidad que tengo de poder hacer lo que siempre quise, lo que soñé y para lo que estudié. Después de un año, me sigue resultando raro que la gente me reconozca en la calle. Capaz que voy al kiosco a comprar caramelos y el kiosquero me pide un autógrafo para su nieta. Uno nunca se termina de acostumbrar al fanatismo adolescente.
-¿Admirás a alguien?

-Ahora no, pero de chica me encantaban los Backstreet Boys y era fanática mal de Twiggy. Tengo sus tres discos y los sigo escuchando. Te digo más: hace un ratito mi prima me mandó un mensaje para decirme que la estaban pasando en la radio y fui directo a sintonizarla. ¡Es mi ídola!
-¿Cómo fue tu infancia?

-Nací en Capital, pero viví siempre en Morón con mis papás, Adriana y Walter, y mis hermanos, Mariano y Favio. Fui una nena muy inquieta y pizpireta; me pasaba haciendo travesuras con mis hermanos y mis primos. Soy la hija del medio, y de chica me encantaba grabar casetes que después escuchábamos todos. Creo que ahí está el germen de mi pasión por la locución. Si bien ahora dejé la carrera porque no tengo tiempo, estoy a sólo cuatro materias de recibirme.
-¿Cómo vive la familia tu fama?

-Me apoyaron y me dieron fuerza desde el principio; estoy acá gracias a ellos. Viven pendientes de cómo me va cada día, me fueron a ver al teatro millones de veces y compran cada revista en la que salgo en una foto. Encima, llego a casa y encuentro cinco revistas porque las compramos todos.
-Te fuiste de vacaciones a México con Eugenia Suárez.

-Sí, nos fuimos a pasar las fiestas a Playa del Carmen. La idea era pasar Navidad allá y Año Nuevo acá, pero por un percance perdimos el avión de vuelta y nos tuvimos que quedar unos días más en México. La experiencia fue increíble, era como estar adentro de una película. Además, el primer día nos hicimos amigas de un grupo de chicos de Canadá y Estados Unidos, y con Euge nos cambiamos los nombres para divertirnos. Yo era Esmeralda y ella, India. ¡Me va a matar cuando se entere que te conté esto!
-¿Pudieron sostener la mentira?

-¡Sííí! Nos intercambiamos los msn y cuando me conecto al chat, me dicen: “Hi, Esmeralda!”. En realidad, antes de despedirnos les contamos que teníamos otros nombres y que acá trabajamos como actrices. Entonces, ellos empezaron a buscarnos en Youtube y se morían de risa. Nos cargaban y nos decían que éramos como los de High School Musical.
-Ya están grabando la tercera temporada de Casi ángeles. ¿Qué podés adelantar?

-Caridad tiene un cambio terrible con respecto al año pasado. Terminó muy bien y de novia con Nacho, pero ahora hay un vuelco en la historia de amor. Más no puedo decir, ¡es sorpresa!
-¿Cómo estás de amores?-El año pasado puse en stand by mi vida en ese sentido, me dediqué al trabajo y a la facu. No estoy de novia y siento que cada vez se me acercan menos los chicos. Desde que estoy en el programa, gano menos que antes.